Compromiso con la estabilidad laboral
Jose S. Azcona Bocock
La estacionalidad laboral, común en sectores como la agricultura, el turismo y la construcción, presenta grandes desafíos para los trabajadores debido a la naturaleza temporal y cíclica de sus empleos. En la construcción, por ejemplo, es común ver el fenómeno de paro forzoso entre proyectos, lo que impacta negativamente en los ingresos, la estabilidad laboral y la calidad de vida de los trabajadores.
La dependencia de periodos específicos de trabajo genera inestabilidad de ingresos, limitando la capacidad de planificación financiera a largo plazo y exponiendo a los trabajadores al endeudamiento en épocas sin empleo. Además, muchas veces estos empleos no ofrecen beneficios sociales, ya que los empleadores, bajo el argumento de empleos temporales, recurren a subcontratistas que evaden responsabilidades laborales.
La falta de estabilidad laboral impone barreras en el desarrollo profesional y formativo de los trabajadores estacionales, ya que las empresas suelen invertir menos en capacitación para empleados temporales. Esto limita su desarrollo de habilidades y restringe sus oportunidades de acceder a mejores empleos en el futuro.
En sectores con alta demanda de mano de obra estacional, la rapidez en la contratación puede llevar a condiciones laborales deficientes. Esta presión puede traducirse en largas jornadas, falta de descansos adecuados y, en algunos casos, condiciones de seguridad insuficientes.
La incertidumbre de no saber si tendrán empleo al final de cada temporada genera estrés y ansiedad, afectando el bienestar y la salud mental de los trabajadores, quienes viven bajo la constante presión de buscar empleo al finalizar cada proyecto. Además, la falta de ingresos estables dificulta su acceso a créditos, hipotecas o servicios financieros, ya que muchas instituciones requieren pruebas de estabilidad laboral.
Para ayudar en estos problemas, hemos desarrollado un sistema en el cual las cuadrillas de trabajadores de construcción que terminan de laborar en un proyecto, tengan la opción de pasar a otro de forma inmediata. Esto logramos diseñando qué los ciclos de construcción de los proyectos se traslapen en los inicios y fines, para garantizar las opciones a quienes van terminando de laborar en el proyecto anterior. Además, esto requiere cuidar no ingresar un pico de trabajadores del que se tendrán necesidad por muy corto tiempo: Por ejemplo, en un proyecto que tiene necesidad de 100 albañiles durante cuatro meses, pero que podría emplear 10 más durante dos meses, es mejor pagar con un poco de lentitud en el trabajo saliendo con la planilla de 100.
Es fundamental considerar a los trabajadores como parte integral de los proyectos, brindándoles condiciones de trabajo dignas en términos de comodidad, higiene y seguridad. Aunque se trate de empleos temporales, para quienes se dedican a esta actividad no existe tal transitoriedad; al contrario, un entorno laboral seguro y estable favorece la lealtad y retención de los equipos, mejorando la experiencia y eficiencia de la empresa.
En el sector construcción, los derechos laborales se pagan al finalizar cada proyecto, pero es importante crear mecanismos que permitan ahorrar estas prestaciones en condiciones preferentes. Esto ayudaría a los trabajadores estacionales a acumular un fondo para su retiro, considerando que, por definición, no logran la antigüedad necesaria para una jubilación formal.
Si bien la estacionalidad responde a condiciones económicas, las empresas pueden mitigar su impacto protegiendo a sus colaboradores de esta realidad y fomentando así una sociedad más humana con equipos de trabajo más motivados y responsables.